Brindar ayuda desinteresada


Una noche, una mujer afroamericana, de edad avanzada, estaba parada en una autopista, tratando de soportar una fuerte tormenta. Su coche se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran. Toda mojada, decidió detener el próximo coche. un joven se detuvo a ayudarla. El joven la llevó a un lugar seguro, la ayudó a obtener asistencia y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada. Anotó la dirección del joven, le agradeció y se fue. siete días pasaron, cuando tocaron la puerta de su casa. Para su sorpresa, un televisor pantalla gigante le fue entregado a su casa. Tenía   una nota adjunta al paquete. Esta decía: “muchísimas gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no sólo mi ropa, sino mi espíritu. entonces apareció usted. Gracias a usted, pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. Dios lo bendiga  por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente. Sinceramente: la señora de Nat King Cole.”