Decir la verdad


SEÑOR, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes
y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a ti mismo y a no juzgarme como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Mas bien, recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

Dios


Si Dios tuviera un refrigerador, tendría tu foto pegada en él.
Si Él tuviera una cartera, tu foto estaría dentro de ella.
El te manda flores cada primavera.
Él te manda un amanecer cada mañana.
Cada vez que tú quieres hablar, Él te escucha,
El puede vivir en cualquier parte del universo, pero Él escogió tu corazón.
Enfréntalo, amigo, ¡Él está loco por ti!

Dispuesto a vivir cada instante


Si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas:
si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)…
y si le ganas, serás más humilde, más agradecido…
por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

Tenemos tanto para gozar


Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman;
la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

No hay muerte


No hay muerte… hay mudanza.
Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel,
Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuelo y mi madre,
que creía que la pobreza está más cerca del amor,
porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja,
porque nos hace desconfiados.

La vida sin amor no tiene sentido


Porque la inteligencia, sin amor, te hace perverso.
La justicia, sin amor, te hace implacable.
La diplomacia, sin amor, te hace hipócrita.
El éxito, sin amor, te hace arrogante.
La riqueza, sin amor, te hace avaro.
La docilidad, sin amor, te hace servil.
La pobreza, sin amor, te hace orgulloso.
La belleza, sin amor, te hace ridículo.
La autoridad, sin amor, te hace tirano.
El trabajo, sin amor, te hace esclavo.
LA VIDA SIN AMOR, NO TIENE SENTIDO.

Amar es una decisión no un sentimiento


Un joven fue a visitar a un sabio y le contó sobre las dudas que tenía acerca de sus sentimientos por su familia.
El sabio lo escuchó y le dijo:
– Ámala.
Y luego se calló.
El muchacho dijo:
– Pero, todavía tengo dudas …
– Ámala, le dijo de nuevo el sabio.
Y, ante el desconsuelo del joven, después de un breve silencio, le dijo lo siguiente:
– Hijo: AMAR ES UNA DECISIÓN NO UN SENTIMIENTO.
Amar es dedicación y entrega.
Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor.
El amor es un ejercicio de jardinería.
Arranca lo que hace mal, prepara el terreno, siembra, se paciente, riega y cuida.
Preparate porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, pero no por eso abandones tu jardín.
Ama, es decir, acepta, valoriza, respeta, da afecto, ternura, admira y comprende.
Simplemente, ama.

Familia, lugar del perdón


FAMILIA, LUGAR DE PERDÓN …
No hay familia perfecta. No tenemos padres perfectos, no somos perfectos, no nos casamos con una persona perfecta ni tenemos hijos perfectos. Tenemos quejas de los demás. Decepcionamos unos a otros. Por eso, no hay matrimonio sano ni familia sana sin el ejercicio del perdón. El perdón es vital para nuestra salud emocional y la supervivencia espiritual. Sin perdón la familia se convierte en una arena de conflictos y un reducto de penas.
Sin perdón la familia se enferma. El perdón es la asepsia del alma, la limpieza de la mente y la alforria del corazón. Quien no perdona no tiene paz en el alma ni comunión con Dios. La pena es un veneno que intoxica y mata. Guardar el dolor en el corazón es un gesto autodestructivo. Es autofagia. El que no perdona se enferma física, emocional y espiritualmente.
Y por eso la familia necesita ser lugar de vida y no de muerte; El territorio de cura y no de enfermedad; El escenario de perdón y no la culpa. El perdón trae alegría donde la pena produjo tristeza; En la que el dolor causó la enfermedad.
Papa Francisco.

Las personas exitosas


Las personas exitosas:
  • Hablan bien de los demás.
  • Son agradecidos.
  • Perdonan.
  • Asumen la responsabilidad por sus fracasos.
  • Leen mucho.
  • Hablan de ideas.
  • Desean el éxito de otros.
  • Comparten su información.
  • Tienen una lista de cosas por hacer.
  • Emanan alegría.
  • Se ponen metas y las cumplen.
  • Prometen y cumplen.
  • Hacen planes y va tras ellos.
  • Se adaptan a los cambios.
  • Aprenden constantemente.
  • Saben lo que quieren ser.

El capitalismo


El capitalismo ha creado los mayores estándares de vida jamás conocidos en el mundo.
La evidencia es incontrovertible.
El contraste entre Berlín Occidental y Oriental es la demostración definitiva, como un experimento de laboratorio a la vista.
Aún así los que más alto proclaman su deseo de eliminar la pobreza son los que más alto denuncian el capitalismo.
El bienestar humano no es su objetivo.

Cuando te das cuenta


Cuando te das cuenta que, para producir, necesitas obtener autorización de quien no produce nada.
Cuando compruebas que el dinero es para quien negocia, no con bienes sino con favores.
Cuando te das cuenta que muchos son ricos por soborno e influencia, mas que por el trabajo, y que las leyes no nos protegen de ellos, mas por el contrario, son ellos los que están protegidos.
Cuando te das cuenta que la corrupción es recompensada y la honestidad se convierte en auto sacrificio.
Entonces podría afirmar, sin temor a equivocarme, que tu sociedad está condenada.

Esta vida se va a ir rápido


Esta vida se va a ir rápido:
No pelees  con la gente.
No critiques.
No te quejes.
No pierda el sueño por las cuentas.
No dejes de besar a tus amores.
Ten tus perros más cerca.
No guardes las copas por mucho tiempo.
Utiliza la nueva vajilla.
Gasta tus tenis favoritos.
Repite tus ropas favoritas.
Escapate de vez en cuando.
Llama ahora.
Perdona ahora.
Perdona más.
Abraza más.
Vive más intensamente y deja el resto en las manos de Dios.

El vieto y el sol


El sol y el viento discutían sobre cuál de dos era más fuerte, y su riña, fue tan larga dado a que ninguno de los dos quería ceder. Al poco rato, vieron a un hombre caminando tranquilamente, y ambos acordaron en probar sus fuerzas utilizándolas contra él.
El viento dijo: “Vas a ver como con sólo echarme sobre ese hombre, le quitaré sus ropas.” Y luego, empezó soplar a más no poder. Sin embargo, cuantos más esfuerzos hacía, el hombre más oprimía su capa, y seguía caminando. El viento, muy molesto descargó lluvia y nieve, pero el Hombre no se detuvo, y se aferró aun más a su capa. El viento, comprendió su derrota y se detuvo.
Ahora, era el turno del Sol, quien se puso a sonreír, recalentó la tierra y el pobre hombre, que se regocijaba con aquel dulce calor, se quitó la capa y se la puso sobre el hombro. Ante esto, el Sol le dijo al Viento:
“Ya ves que solo con bondad, ¿se consigue mucho que con la violencia?”
Moraleja: Es mucho más poderosa una suave persuasión, que un acto de violencia.

Ley de la atracción


Estás pensando en deudas, estás esperando deudas.
Así que la deuda ha de aparecer para que no pienses que estás loco. 
Cada día confirmas tu pensamiento:
¿Voy a tener una deuda? Sí, la deuda está allí.
¿Por qué? Porque esperabas que así fuera.
De modo que se ha manifestado, porque la ley de la atracción siempre obedece a tus pensamientos.
Hazte un favor: ¡espera un cheque!.

Nada tiene que ver


Nada tiene que ver con el valor de la persona, el tamaño del automóvil o de la casa, o el número de amigos y de los clubes a que se pertenece, los lujos y el rótulo de la puerta del despacho y si estas cosas significan para uno más que la tarea bien y calladamente cumplida y los conocimientos y el refinamiento espiritual para adquirirlos, entonces se precisa un cambio de actitud o de trabajo.