El papel arrugado


Mi carácter impulsivo, me hacía reventar en cólera a la menor provocación.

 

La mayor parte de las veces, después de uno de estos incidentes, me sentía avergonzada y me esforzaba por consolar a quien había dañado.

 

Un día un psicólogo, quién me vió dando excusas después de una explosión de ira.

Me entregó un papel liso y me dijo: Arrugalo.

 

Asombrada, obedecí e hice una bola con el papel.

 

Luego me dijo:

Ahora déjalo como estaba antes.

 

Por supuesto que no pude dejarlo como estaba.

Por más que traté, el papel quedó lleno de arrugas.

 

Entonces el psicólogo dijo:

“El corazón de las personas es como ese papel.

La impresión que dejas en ese corazón que lastimaste, será tan difícil de borrar como esas arrugas en el papel. ”

 

Aunque intentemos enmendar el error,  ya estará  “marcado”.

 

Por impulso no nos controlamos y sin pensar arrojamos palabras llenas de odio y rencor, y luego, cuando pensamos en ello, nos arrepentimos.

 

Pero no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado.  Y lo mas triste es que dejamos “arrugas” en muchos corazones.

 

Vecinos, Hermanos, Amigos, Empleados, Esposos, Hijos, Colegas, Padres, Familia.

 

Desde hoy, sé más compresivo y más paciente.  Cuando sientas ganas de estallar recuerda  El Papel Arrugado.