No hay muerte


No hay muerte… hay mudanza.
Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel,
Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuelo y mi madre,
que creía que la pobreza está más cerca del amor,
porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja,
porque nos hace desconfiados.