Recomendaciones sobre atención y servicio


Contrata gente amable.

Ve a la cara y sonríe.

Hay que sonreír, la sonrisa  genera atracción  y conquista.

Si no sabe sonreír no tiene mucho que hacer en atención y servicio al cliente.

El 85% de la gente  es visual, se anticipan a sentir lo que  ve.

La gente compra lo que ve, te comprarán  si eres amble, con buena imagen y con gran sonrisa.

Nadie tolera a un “jetón” ya sea tu  pareja, jefe o vendedor.

Un cliente molesto jamás regresa  y es el peor medio de mercadotécnia.

A través de las quejas y críticas, se detectan nuevas oportunidades de mejora.

Hay que ponerse del lado del cliente, crear empatia y entender sus quejas o malestares.

Las palabras mas poderosas son: “por favor y gracias”.

Debes representar con orgullo tu empresa, nunca hablar mal de tus compañeros, productos y servicios  pues sólo estarás proyectándote a ti mismo.

La actitud marca la diferencia en el trato con los clientes, de esta manera se logran los  resultados.

Con el cliente te comunicas con todos tus actos, con el saludo, la mirada, la palabra y la sonrisa.

Con el respeto transmites el sentido de importancia, que te importe el cliente:

Si rebasas la expectativa del cliente  te paga con gusto, te recomienda y nunca lo olvida.

Hay que entusiasmar  al cliente con el poder de la palabra. No es tan difícil cautivar al  cliente.

Las ventas abren las puertas y el servicio las mantiene abiertas.

El primer contacto con el cliente es el mas importante: guardia,

recepcionista, el vendedor, etc.

Los que venden no son tus productos sino las personas. El cliente va a donde tratan bien  y al verlo  llegar, se entusiasman por servirle.

Hay que ser siempre amable con todos nunca ser prepotente con los colaboradores para ser pleno.

Trata bien a tus empleados para que ellos traten bien a los clientes, y los empleados aprendan de ti.

El cliente como todo ser humano no tolera el engaño se debe cumplir toda promesa realizada al cliente. Hay que tener cuidado con lo que se ofrece.

Parte del éxito depende de la motivación de los colaboradores, empresas de primera tienen  empleados de primera y esto se logra con capacitación y motivación.

La gente respeta más al que enseña que al que manda. Por eso hay que capacitar y ser esmerado con esfuerzo. El líder busca comprender para enseñar más. Comenta e instruye  con equilibrio al colaborador (a su gente). Ante clientes prepotentes hay que ser francas y buscar el equilibrio del  “ganar- ganar”.