Respeto


El respeto no es miedo, ni temor, es la capacidad de ver a las personas como son, estar conscientes de su carácter único como individuos. Así, el respeto implica la ausencia de cualquier tipo de  explotación: “me interesa que las personas crezcan y se desarrollen por su propio bien, empleando su propio estilo de hacerlo y no para el propósito de servirme”.