Tener impacto


Cuando era joven, quería mejorar el mundo.

Descubrí que era muy difícil, por lo que intenté mejorar mi país.

Cuando me di cuenta que no podía, empecé a concentrarme en mi pueblo.

No pude mejorar mi pueblo.

Ya de adulto, intenté mejorar mi familia.

Ahora, de viejo, me doy cuenta que debo empezar por mejorarme a mí mismo.

Si hace mucho tiempo me hubiera superado, podría haber tenido un impacto en mi familia.

Mi familia y yo podríamos haber tenido un impacto en nuestro pueblo.

Su impacto podría haber mejorado nuestro país y así podría haber mejorado el mundo.

Escoge que hacer hoy


1. Hoy seré feliz. La mayoría de las personas son felices porque deciden serlo. La felicidad es algo interior; no es asunto de afuera.

2. Hoy trataré de ajustarme al mundo y no buscaré ajustar las cosas a mi. Aceptaré a mi familia, mis amigos y mi trabajo como son.

3. Hoy cuidaré de mi cuerpo, lo ejercitaré, lo alimentaré bien y no abusaré de él.

4. Hoy alimentaré mi espíritu. Aprenderé algo útil. Leeré algo que requiera esfuerzo y concentración, que me haga bien.

5. Hoy haré a alguien un bien.

6. Hoy haré algo que no me agrada hacer pero se que tengo que hacerlo.

7. Hoy seré agradable a todos. Tendré el mejor aspecto que pueda, me vestiré de la mejor forma, me mostraré cortés, seré generoso, no criticaré y alabaré a los demás. Le sonreiré a todo mundo.

8. Hoy tendré media hora tranquila de soledad, en la cual escucharé a Dios.

9. Hoy no tendré miedo, disfrutaré de lo bello, amaré a todos y creeré que todos me aman.

10. Hoy no tendré prisa, ni haré nada por obligación, solo haré lo que yo quiera hacer, a la hora que quiera.

Entrevista a Rita Levi-Montalcini – Neuróloga, PREMIO NOBEL DE MEDICINA


– ¿Cómo celebrará sus 100 años?

Ah, no sé si viviré, y además no me placen las celebraciones. ¡Lo que me interesa y me da placer es lo que hago cada día!

– ¿Y qué hace?

Trabajo para becar a niñas africanas para que estudien y prosperen ellas y sus países. Y sigo investigando, sigo  pensando…

– ¿No se jubila?

¡Jamás! ¡La jubilación está destruyendo cerebros! Mucha gente se jubila, y se abandona… Y eso mata su cerebro. Y enferma.

– ¿Y cómo anda su cerebro?

¡Igual que a mis 20 años! No noto diferencia en ilusiones ni en capacidad*. Mañana vuelo a un congreso médico…

– Pero algún límite genético habrá…

No. Mi cerebro pronto tendrá un siglo…, pero no conoce la senilidad. El cuerpo se me arruga, ¡pero no el  cerebro!

– ¿Cómo lo hace?

Gozamos de gran plasticidad neuronal: aunque mueran neuronas, las restantes se reorganizan para mantener las mismas funciones, ¡pero para ello se requiere estimularlas!

– Ayúdeme a hacerlo.

Mantén tu cerebro ilusionado, activo, hazlo funcionar, y nunca se degenerará.

– ¿Y viviré más años?

Vivirá mejor los años que viva, que eso es lo interesante. La clave es mantener curiosidades, empeños, tener pasiones…

– La suya fue la investigación científica…

Sí, y sigue siéndolo.

– Descubrió cómo crecen y se renuevan las células del sistema nervioso…

Sí, en 1942: lo llamé Nerve Growth Factor (NGF, Factor de Crecimiento Nervioso), y durante casi medio siglo estuvo en entredicho, ¡hasta que se reconoció su validez y en 1986 me dieron por ello el premio Nobel!

– ¿Cómo fue que una chica italiana de los años veinte se convirtió en neurocientífica?

Desde niña tuve el empeño de estudiar. Mi padre quería casarme, que fuese buena esposa, buena madre… Y yo me negué. Me planté y le confesé que quería estudiar…

– Qué disgusto para papá, ¿no?

Sí. Pero es que yo no tenía una infancia feliz: me sentía patito feo, tonta y poca cosa… Mis hermanos mayores eran muy brillantes, y yo me sentía inferior…

– Veo que convirtió eso en un estímulo…

Me estimuló también el ejemplo del médico Albert Schweitzer, que estaba en África para paliar la lepra. Deseé ayudar a  los que sufren, ¡ése era mi gran sueño…!

– Y lo ha hecho…, con su ciencia.

Y, hoy, ayudando a niñas de África para que estudien. Luchamos contra la enfermedad, sí, ¡pero todo mejorará si acaba la opresión de la mujer en esos países…!

– ¿Existen diferencias entre el cerebro del hombre y el de la mujer?

Sólo en las funciones cerebrales relacionadas con las emociones, vinculadas al sistema endocrino. Pero en cuanto a las funciones cognitivas, no hay diferencia alguna.

– ¿Por qué todavía hay pocas científicas?

¡No es así! ¡Muchos hallazgos científicos atribuidos a hombres los hicieron en verdad sus hermanas, esposas e hijas!

– ¿De veras?

No se admitía la inteligencia femenina, y la dejaban en la sombra. Hoy, felizmente, hay más mujeres que hombres en la investigación científica: ¡las herederas de Hipatia!

– La sabia alejandrina del siglo IV…

Ya no acabaremos asesinadas en la calle, como ella. Desde luego, el mundo ha mejorado algo…

– Nadie ha intentado asesinarla a usted…

Durante el fascismo, Mussolini quiso imitar a Hitler en la persecución de judíos…, y tuve que ocultarme por un tiempo. Pero no dejé de investigar:

monté mi laboratorio en mi dormitorio… ¡y descubrí la apoptosis, que es la muerte programada de las células!

– ¿Por qué hay tan alto porcentaje de judíos entre científicos e intelectuales?

La exclusión fomentó entre los judíos los trabajos intelectivos: pueden prohibírtelo todo, ¡pero no que pienses! Y es cierto que hay muchos judíos entre los premios Nobel…

– ¿Cómo se explica usted la locura nazi?

Hitler y Mussolini supieron hablar a las masas, en las que siempre predomina el cerebro emocional sobre el intelectual. ¡Manejaron emociones, no razones!*

– ¿La ideología es emoción, es sinrazón?

La razón es hija de la imperfección. En los invertebrados todo está  programado: son perfectos. ¡Nosotros, no! Y, al ser  imperfectos, hemos recurrido a la razón, a los valores éticos: ¡discernir entre el bien y el mal es el más alto grado de la evolución darwiniana!

– ¿Nunca se ha casado, no ha tenido hijos?

No. Entré en la jungla del sistema nervioso ¡y quedé tan fascinada por su belleza que decidí dedicarle todo mi tiempo, mi vida!

– ¿Lograremos un día curar el alzheimer, el parkinson, la demencia senil…?

Curar… Lo que lograremos será frenar, retrasar, minimizar todas esas enfermedades.

– ¿Cuál es hoy su gran sueño?

Que un día logremos utilizar al máximo la capacidad cognitiva de nuestros cerebros.

– ¿Qué ha sido lo mejor de su vida?

Ayudar a los demás.

– ¿Qué haría hoy si tuviese 20 años?

¡Pero si estoy haciéndolo! Ayudo a otros a ayudarse a sí mismos.

No juzquemos


Un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó en una mesa. La mesera puso un vaso de agua frente de él. “¿cuánto cuesta un helado de chocolate con almendras?”, pregunto el niño. “cinco pesos”, respondió la mesera. El niño metio su mano a su bolsillo y conto sus monedas.  “¿y cuánto cuesta un helado solo?”, volvió a preguntar. – algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya  estaba impaciente. “cuatro pesos”, dijo ella bruscamente. El niño volvió a contar su dinero. “quiero el helado solo”, dijo el niño. La mesera le trajo  el helado, puso la cuenta en la mesa y se fue.  el niño terminó el helado, pagó y se fue. Cuando la mesera volvió, empezó a limpiar la mesa y entonces le costó tragar saliva con lo que vio. allí, junto al plato vacío, había cinco monedas de a peso… Una de propina.

Descubre el principio 90/10


Autor: Stephen Covey

 

Cambiará tu vida (al menos la forma en como reaccionas a situaciones).

¿Cuál es este principio?.

El 10% de la vida está relacionado con lo que te pasa; el 90% de la vida está relacionado por la forma en como reaccionas.

 

¿Qué quiere decir esto?. Nosotros no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede.

No podemos evitar que el carro se descomponga, que el avión llegue tarde.

Un automovilista puede obstaculizarnos en el tráfico.

No tenemos control de este 10%. El otro 90% es diferente. Tú determinas el otro 90%.

¿Cómo?…Con tu reacción.

Tú no puedes controlar el semáforo en rojo, pero puedes controlar tu reacción. No dejes que la gente se aproveche de ti. Tú puedes controlar como reaccionas.

 

Usemos un ejemplo.

Estás desayunando con tu familia. Tu hija tira una taza de café y chispea tu camisa de trabajo. Tú no tienes control sobre lo que acaba de pasar. Lo siguiente que suceda será determinado por tu reacción.

Tu maldices. Regañas severamente a tu hija porque te tiró la taza encima. Ella rompe a llorar.

Después de regañarla, te volteas a tu esposa y la criticas por colocar la taza demasiado cerca de la orilla de la mesa. Y sigue una batalla verbal. Tú vociferando subes arriba a cambiarte la camisa. Cuando bajas de regreso, encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno y estar lista para la escuela. Ella pierde el autobús.

Tú te apresuras al carro y llevas a tu hija a la escuela.

Debido a que estas atrasado, manejas a 80 kilómetros  por hora en una zona de velocidad máxima de 40.

Te detiene un policia, te multa.

Después de 30 minutos de retraso, llegas a la escuela. Tu hija corre sin decirte adios.

Llegas a la oficina 50 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín. Tu día empezó terrible. Y parece que se pondrá cada vez peor.

 

Cuando llega a tu casa, encuentras un distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija.

¿Porqué?

Debido a como reaccionaste en la mañana.

¿Porqué tuviste un mal día?

a) ¿el café lo causó?

b) ¿tu hija lo causó?

c) ¿el policia lo causó?

d) ¿tú lo causaste?

 

La respuesta es “d”

Tú no tenías control sobre lo que pasó con el café. La forma en como reaccionaste fue lo que causó tu mal día.

 

Te presento lo que debió haber sucedido.

 

El café te chispea. Tú hija está a punto de llorar. Tú le dices, “esta bien cariño, solo necesitas tener más cuidado la próxima vez, solo limpia la mesa.

Después de agarrar una camisa nueva y tu maletín, regresas abajo y miras a través de la ventana y vez a tu hija tomando el autobús. Ella voltea y te dice adiós con la mano.

 

¿Notas la diferencia?

Dos escenarios diferentes. Ambos empezaron igual. Ambos terminaron diferente.

 

¿Por qué?

Tú no tienes control sobre el 10% de lo que sucede. El otro 90% se determinó por tu reacción.

Aquí están algunas formas de aplicar el principio 90/10.

 

Si alguien te dice algo negativo acerca de ti. No lo tomes muy apecho. Deja que el ataque caiga como el agua sobre el aceite. No dejes que los comentarios negativos te afecten.

Reacciona apropiadamente y no arruinará tu día. Una reacción equivocada podría resultar en la pérdida de un amigo, ser despedido, te puedes estresar, enfermar, etc.

 

¿Cómo reaccionar si alguien te interrumpe en el tráfico? ¿pierdes tu carácter?

¿golpeas sobre el volante? (a un amigo mio se le desprendió el volante)

¿maldices? ¿te sube la presión?

¿por qué dejar que los carros te aruinen el viaje?

Recuerda el principio 90/10 y no te preocupes de eso.

 

Has perdido el empleo.

¿Porque perder el sueño y ponerte enojado?. No funcionara. Usa la enegía de preocupación y el tiempo para encontrar otro trabajo.

 

El avión está atrasado. Va a arruinar la programación de tu día. Porque manifestar frustración con la encargada de la aerolínea? Ella no tiene control de lo que está pasando.

 

Usa tu tiempo para estudiar, conocer a otros pasajeros, ¿por qué estresarse?

Eso hará que las cosas se pongan peor.

 

Ahora ya conoces el principio 90/10. Aplícalo y quedarás maravillado con los

resultados. No perderás nada si lo intentas. El principio 90/10 es increíble. Muy pocos lo conocen y aplican este principio.

 

¿El resultado?

Millones de gente están sufriendo de un estrés que no vale la pena, sufrimientos, problemas y dolores de cabeza. Todos debemos entender y aplicar el principio 90/10.

¡Puede cambiar tu vida!

Disfruta…

Decálogo de asertividad


1.- La gente asertiva cree que los individuos tienen el derecho de ser  tratados con respeto, valoran a los demás, tanto como así mismos y  desean que sus relaciones humanas sean respetuosas.

2.- La gente asertiva cree que las relaciones humanas se quebrantan cuando uno trata de controlar a los demás a través de la culpa, la  hostilidad o con la intimidación. Los individuos que degradan a los demás también se degradan así mismos, en consecuencia todos salen  perdiendo.

3.- La gente asertiva cree que los individuos tienen el derecho de promover su dignidad y respeto personal, en tanto que al así hacerlo no se violen los derechos de los demás.

4.- La gente asertiva cree que los individuos tienen el derecho de defenderse, pero lo hacen de manera abierta y respetuosa, sin ofender o insultar. Considera que cuando uno pospone frecuentemente sus derechos o renuncia a ellos, los demás se aprovechan, cuando los demás individuos expresan sus pensamientos y sentimientos en forma directa y oportuna, todo el mundo se beneficia.

5.- La gente asertiva anima a los demás a ser asertivos. De hecho cree que las relaciones humanas solo pueden ser verdaderamente significativas y enriquecedoras cuando las personas comparten abierta y asertivamente  sus ideas, sentimientos y necesidades.

6.- La gente asertiva cree que los individuos tienen el derecho de expresar sus opiniones respecto a la manera en que la conducta de los demás les afecta. Al verbalizar su percepción sobre la conducta de los demás el individuo asertivo le ayuda al otro a conocer el impacto que sus conductas causa y con ello le da la oportunidad de cambiar.

7.- Las personas asertivas consideran que los individuos tienen el derecho de expresarse cuando se sienten humillados o maltratados; y si son ellos los que provocan esta situación, consideran que tienen el derecho de tratar de rectificar la situación ofreciendo una disculpa, al permitir que los otros conozcan como se sienten, la gente asertiva se hace respetar y recupera su autoestima.

8.- La gente asertiva cree que los individuos tienen el derecho detomarse el tiempo suficiente para analizar problemas pidiendo información y hasta de cambiar de opinión cuando sea necesario. Este tipo de gente es receptiva a nuevas formas de pensar y no busca respuestas ligeras o mágicas.

9.- La gente asertiva cree que los individuos tienen el derecho de decidir si cambian o no su conducta para complacer a los demás y el derecho a decir “NO” sin sentirse culpables. Quieren agradar a los demás pero no se decepcionan si no lo logran.

10.- La gente asertiva incluso cree que los individuos tienen el derecho de no ser asertivos en ocasiones. Las personas tienen la libertad de establecer sus prioridades, de cometer errores, de sufrir las consecuencias y de ser en última instancia los jueces de sus propias acciones.

Conclusión: Si somos concientemente respetuosos y practicamos la asertividad en nuestras relaciones humanas dentro y fuera de las organizaciones estamos seguros de que generaremos un clima de confianza y colaboración que nos permitirá ser no solo mejores profesionales sino también mejores personas.

Cambio de actitud


El dueño de una empresa gritó al administrador, porque estaba enojado en ese momento.

El administrador llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de gastar demasiado, al verla con un vestido nuevo.

La esposa gritó a la empleada porque rompió un plato.

La empleada dio un puntapié al perro porque la hizo tropezar.

El perro salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por la vereda, porque obstaculizaba su salida por la puerta.

Esa señora fue al hospital a vacunarse contra la rabia y gritó al joven médico porque le dolió cuando le aplicó la vacuna.

El joven médico llegó a su casa y gritó a su madre, porque la comida no era de su agrado.

La madre le acarició los cabellos diciéndole: Hijo querido, mañana te haré tu comida favorita.

“Tú trabajas mucho, estás cansado y necesitas de una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas, para que descanses con tranquilidad. Mañana te sentirás mejor”.

Luego lo bendijo y abandonó la  habitación, dejándolo solo con  sus pensamientos ……

En ese momento, se interrumpió el CÍRCULO DEL ODIO, porque chocó con la TOLERANCIA, el PERDÓN y el AMOR

Si has ingresado en un CÍRCULO DE ODIO, acuérdate que con tolerancia, y disposición al perdón y sobre todo, con amor, puedes romperlo.

Disculpa


La disculpa preserva la amistad, salva del odio, y jamás es señal de debilidad; sólo cuesta el orgullo de quien la da; ahorra más de lo que cuesta y es un elemento indispensable en todos los hogares.