La credibilidad


Hay personas que pueden ser simpáticas y hasta “confianzudas” como comúnmente se dice, pero ahí no esta la esencia de la confianza, esta más bien en la credibilidad, que te crean de verdad lo que dices y haces, que confíen en tus palabras, que la gente crea que cuando tu dices o acuerdas algo va en serio y cuando te manifiestas preocupado o contento es también verdadero.

Ser capaces de generar confianza


Para quienes tienen puestos directivos relevantes, donde dependen de ellos múltiples empleados, jefes y directivos, el ser capaces de generar confianza, es un requisito indispensable. No es nada fácil trabajar con alguien a quien no le crees, a quien no le tienes confianza en lo que te dice y hace, y mucho menos si es tú jefe directo.

Confianza y desconfianza


Si una persona si te dice lo que siente y piensa de verdad y tú no lo haces con ella en reciprocidad, aunque trates de disimularlo, no va a existir esa comunicación verdadera, por lo tanto lo que va a existir es más bien desconfianza, “yo si te dije la verdad, yo si confié en ti y tú no…”.

Confianza es creer


Confianza es creer, es sinceridad, es seguridad, es hablar con la verdad, es decir las cosas con honestidad, es no engañar o utilizar a alguien. Para que te puedas ganar la confianza de otra persona, esta tiene que darse cuenta que le compartiste de verdad lo que sientes y piensas, solo así van a creerte.

El termino confianza


El termino confianza es muy importante en las relaciones entre dos personas, de cualquier nivel económico, social o cultural. La famosa “química” nace de la confianza que te da la otra persona, aunque seamos muy ajenos a su mundo y problemática, aun así se puede establecer una conexión nutrida por lo que significa esta confianza.

El rito de los indios Cherokee


Cuando el niño empieza su adolescencia, su padre lo lleva al bosque, le venda los ojos y se va dejándolo solo.

Él tiene la obligación de sentarse en un tronco toda la noche y no puede quitarse la venda hasta que los rayos del sol brillan de nuevo en la mañana.

Él no puede pedir auxilio a nadie. Una vez que sobrevive esa noche, él ya es un hombre.

Él no puede platicar con los otros muchachos acerca de esta experiencia, debido a que cada chico debe entrar en la masculinidad por su cuenta.

El niño está naturalmente aterrorizado. Él puede oír toda clase de ruidos… Bestias salvajes que rondan a su alrededor, lobos que aúllan. Quizás algún humano que puede hacerle daño.

Escucha el viento soplar y la hierba crujir, sentado estoicamente en el tronco, sin quitarse la venda, ya que es la única manera en que puede llegar a ser un hombre.

Por último, después de esa horrible noche, aparece el sol y el niño se quita la venda… es entonces cuando descubre a su padre sentado junto a él.

Su padre no se ha ido, ha velado toda la noche en silencio, sentado en un tronco para proteger a su hijo del peligro sin que él se de cuenta.

De la misma forma, nosotros nunca estamos solos. Aun cuando no podamos verlo, en medio de las oscuridades de la vida, nuestro Padre Celestial está a nuestro lado, velando por nosotros, sentado en un tronco.

Cuando vienen los problemas y la oscuridad, lo único que tenemos que hacer es confiar en Él. Algún día vendrá el amanecer y lo veremos cara a cara tal cual es.

Secretos de Belleza de la Mujer


Para tener labios atrayentes, diga palabras dulces.

Para tener ojos bellos, procure ver el lado bueno.

Para tener un bello cuerpo, divida su comida con los hambrientos.

Para tener cabellos bonitos, deje que un niño pase sus dedos por ellos.

Para tener buena postura, camine con otros.

Las personas, mucho más que las cosas, pueden ser restauradas, revividas, rescatadas y redimidas; jamás descarte a alguien.

Acuérdese que, si alguna vez precisa de una mano amiga, usted la encontrará al final de su brazo.

Tenemos dos manos, una para ayudarnos a nosotros mismos, y la otra para ayudar al prójimo.

La belleza de una mujer no está en sus ropas, ni en su cuerpo, ni en  su cabello. La belleza de una mujer esta en sus ojos, porque ésta es la puerta de su corazón. Está en el cariño que da, en la pasión que demuestra.

Cuídate cuando haces llorar a una mujer, pues Dios cuenta sus lágrimas. La mujer fue hecha de la costilla del hombre, no de los pies, para ser pisada, ni de la cabeza, para ser superior, pero si de su lado para ser igual. Debajo del brazo para ser protegida y del lado del corazón para ser AMADA.

El arte de no enfermarse


Si no quiere enfermarse hable de sus sentimientos.

Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, terminan en  enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna.

Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer.

Entonces, vamos a sincerar, confidenciar, compartir nuestra intimidad, nuestros “secretos”, nuestros errores!… El diálogo, el hablar, la palabra, es un poderoso remedio y una excelente terapia!

Si no quiere enfermarse tome decisiones.

La persona indecisa permanece en duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana es hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.

 

Si no quiere enfermarse busque soluciones.

Personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas.

Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo. Mejor es encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

 

Si no quiere enfermarse no viva de  apariencias.

Quien esconde la realidad finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc., está acumulando toneladas de peso… Una estatua de bronce con pies de barro.

Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.

 

Si no quiere enfermarse acéptese.

El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos de nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable.

Quienes no se aceptan a si mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar  las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.

 

Si no quiere enfermarse confíe.

 

Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relacionamiento. La desconfianza es falta de fe en sí, en los otros y en Dios.

Si no quiere enfermarse no viva siempre triste.

El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive.

“El buen humor nos salva de las manos del doctor”. La alegría es salud y terapia.

Brindar ayuda desinteresada


Una noche, una mujer afroamericana, de edad avanzada, estaba parada en una autopista, tratando de soportar una fuerte tormenta. Su coche se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran. Toda mojada, decidió detener el próximo coche. un joven se detuvo a ayudarla. El joven la llevó a un lugar seguro, la ayudó a obtener asistencia y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada. Anotó la dirección del joven, le agradeció y se fue. siete días pasaron, cuando tocaron la puerta de su casa. Para su sorpresa, un televisor pantalla gigante le fue entregado a su casa. Tenía   una nota adjunta al paquete. Esta decía: “muchísimas gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no sólo mi ropa, sino mi espíritu. entonces apareció usted. Gracias a usted, pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. Dios lo bendiga  por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente. Sinceramente: la señora de Nat King Cole.”

La mariposa y la flor


 

Cierta vez, un hombre pidió a Dios una flor y una mariposa Pero Dios le dio un cáctus y una oruga.

El hombre quedó triste, pues no entendió por qué su pedido llegó errado.

Luego pensó: Con tanta gente que atender

Y resolvió no cuestionar.

Pasado algún tiempo, el hombre fue a verificar el pedido que  dejó olvidado.

Para su sorpresa, del espinoso y feo cactus había nacido la más bella de las flores y la horrible oruga se transformó en una bellísima mariposa.

Dios siempre hace lo correcto.

Su camino es el mejor, aunque a nuestros ojos parezca que todo está errado.

Si pediste a Dios una cosa y recibiste otra, confía.

Ten la seguridad de que Él siempre dará lo que necesitas en el momento adecuado.

No siempre lo que deseas es lo que necesitas.

Como Dios nunca falla en la entrega de sus pedidos, sigue adelante sin dudar ni murmurar.

La espina de hoy será la flor de mañana.

Ventas


Cuando demuestro con naturalidad y seguridad  que hemos sido solución para los clientes, facilito la CONFIANZA.

Al escuchar primero las necesidades de mi cliente y luego demuestro que  nuestro producto las cubre, somos una SOLUCIÓN.

Describiendo clara y brevemente  nuestros productos, el cliente percibe nuestro CONOCIMIENTO.

Si doy a  conocer nuestra estructura empresarial en términos de recursos humanos y tecnológicos, despierto el concepto de RESPALDO.

Cuando respondo a una llamada con eficiencia o entrego un presupuesto amablemente, se crea una imagen de AGILIDAD.

Al dar a conocer al cliente información adicional asociada a la solución, me pueden considerar como un ASESOR.