15 “enfermedades” del liderazgo (Según el Papa)


El papa Francisco se ha dado a conocer como una figura moderna que busca acercarse a los hombres y mujeres modernos haciendo reformas importantes.

Hace un par de años, el Papa se dirigió a la Curia Romana – los cardenales y demás oficiales que están a cargo del gobierno de la Iglesia Católica – para darles un mensaje fuerte sobre el liderazgo. En su discurso, el sumo pontífice dijo que las personas en puestos de gran responsabilidad son responsables a “enfermedades” como la arrogancia, la miopía y la intolerancia, y que cuando estos padecimientos no se atienden, pueden debilitar a toda una organización.

Gary Hammel de Harvard Business Review hizo una traducción de
este discurso del papa a un lenguaje emprendedor para comprender
las debilidades a las que se exponen los líderes modernos.

  1. La enfermedad de creer que somos inmortales: muchos líderes
    modernos llegan a creer que son infalibles e indispensables por lo
    que dejan de hacerse los “chequeos” necesarios para saber cómo
    va su salud. Algunos líderes pueden sucumbir a la patología del
    narcisismo y al complejo de superioridad, lo que hace que se
    sientan con más derechos que el resto de las personas de su
    organización. El antídoto para esta plaga es la humildad, el saber
    decir “soy un sirviente más que solo cumple con su deber”.
  2. La enfermedad de estar siempre ocupados: se trata de aquellos
    líderes que se sumergen en el trabajo y se olvidan de descansar, ya
    que esto ayuda a la generación de estrés y agitación. El tiempo de
    descanso para las personas que han cumplido con su labor, no solo
    es necesario, debe ser tomado en serio.
  3. La enfermedad de la “petrificación emocional”: se encuentra en
    aquellos líderes que tienen un “corazón de piedra” porque a través
    del tiempo se han hundido en papeleo. Son aquellos que pierden la
    sensibilidad humana al dedicarse solo a cumplir con metas duras.
    Es importante llorar con quienes lloran y reír con quienes ríen.
  4. La enfermedad del exceso de planeación: se trata de un mal que
    aqueja a los líderes que creen que para que las cosas funcionen
    deben estar perfectamente planeadas. Según el Papa Francisco, las
    cosas deben planearse bien sin caer en el riesgo de perder la
    espontaneidad.
  5. La enfermedad de la coordinación pobre: se da cuando los
    miembros de una comunidad empiezan a creer que no necesitan de
    los demás. Cuando el pie dice al brazo: “Yo no te necesito “, o la
    mano dice a la cabeza: “Yo estoy a cargo”, se crean incomodidad y
    estrechez de miras.
  6. La enfermedad del “Alzheimer” del liderazgo: consiste en olvidar
    a las personas que nos han ayudado, dado mentoría y soporte en
    nuestros propios caminos debido a que se quedan atrapados en las
    obsesiones del presente.
  7. La enfermedad de la rivalidad y la vanagloria: se presenta
    cuando las apariencias, títulos y beneficios son el objetivo primario
    de nuestro trabajo como líderes. Es “no hacer cosas
    desinteresadas” y dejar de pensar en el bienestar de los demás.
  8. La enfermedad de la “esquizofrenia emocional”: es la condición
    que aqueja a las personas que se encierran en los trámites
    burocráticos y pierden contacto con la realidad de las personas a
    las que está dirigiendo.
  9. La enfermedad del chisme: este padecimiento surge primero con
    charlas pequeñas sobre un colega que después pueden
    degenerarse en el asesinato del buen nombre de una persona. Es
    una enfermedad de las personas débiles que carecen de la valentía
    de hablar directamente y prefieren hacerlo a las espaldas de las
    personas.
  10. La enfermedad de idealizar a los superiores: es aquella
    enfermedad que surge en quienes buscan agradar a sus jefes
    directos solo para ganar favores. Son las personas que honran al
    oportunismo en lugar de luchar por el bien de una organización.
    Solo piensan en lo que pueden obtener y no en lo que tienen que
    dar, pues son letalmente egoístas.
  11. La enfermedad de la indiferencia: se presenta cuando los
    líderes solo piensan en ellos mismos y pierden su sinceridad. Se da
    cuando las personas no ponen sus conocimientos al servicio de
    otros, cuando los celos y el egoísmo te roban del gozo de ver a tus
    colegas y de ayudarles.
  12. La enfermedad de “la cara seria”: se trata del mal que aqueja a
    aquellos líderes que creen que siempre deben tener una cara severa
    para ser tomados en serio. El Papa Francisco indica que, al contrario
    de lo que se pretende, mostrar un pesimismo estéril
    frecuentemente es una muestra de inseguridad. Un líder debe ser
    sereno, cortés, entusiasta y alegre para transmitir buena energía a
    su paso.
  13. La enfermedad del acaparamiento: ocurre cuando el líder trata
    de llenar un vacío existencial con bienes materiales. Es un ejercicio
    estéril porque ningún tesoro puede compensar lo que hace falta en
    el interior de la persona.
  14. La enfermedad de los grupos de poder: se presenta cuando una
    organización tiene grupos dentro de sí misma que concentran el
    poder y no lo ponen al servicio de las personas. Suelen surgir como
    medios para dirigir una organización, pero terminan convirtiéndose
    en un cáncer que impide su crecimiento.
  15. La enfermedad de la extravagancia: por último, este mal surge
    cuando los líderes buscan acumular más y más poder y estar
    presentes en las conversaciones de todos – porque los hace sentir
    glamurosos e importantes – y están dispuestos a hacer lo que haga falta para obtenerlo.

Un vaso de leche


Un día, un muchacho pobre que vendía mercancías de puerta en puerta para pagar sus estudios, encontró que sólo le quedaba una simple moneda de diez centavos, y tenía hambre. Decidió que pediría comida en la próxima casa.

Sin embargo, sus nervios lo traicionaron cuando una encantadora mujer joven le abrió la puerta. En lugar de comida pidió un vaso de agua.
Ella pensó que el joven parecía hambriento, así que le trajo un gran vaso de leche. Él lo bebió despacio, y entonces le preguntó: “¿Cuánto le debo?”

“No me debes nada” contestó ella. “Mi madre siempre nos ha enseñado a nunca aceptar pago por una caridad”.

Él dijo “Entonces, te lo agradezco de todo corazón”.

Cuando Howard Kelly se fue de la casa, no sólo se sintió físicamente más fuerte, sino que también su fe en DIOS y en los hombres era más fuerte. Él había estado listo para rendirse y dejarlo todo.

Años después, esa joven mujer enfermó gravemente. Los doctores locales estaban confundidos. Finalmente la enviaron a la gran ciudad, donde llamaron a especialistas para estudiar su rara enfermedad. Se llamó al Dr. Howard Kelly para consultarle. Cuando oyó el nombre del pueblo de donde ella vino, una extraña luz lleno sus ojos. Inmediatamente subió del vestíbulo del hospital a su cuarto. Vestido con su bata de doctor entró a verla. La reconoció en seguida.

Regresó al cuarto de observación determinado a hacer lo mejor para salvar su vida. Desde ese día prestó atención especial al caso. Después de una larga lucha, ganó la
batalla. El Dr. Kelly pidió a la oficina de administración del hospital que le enviaran la factura total de los gastos para aprobarla. Él la revisó y entonces escribió algo en el borde y le envió la factura al cuarto de la paciente. Ella temía abrirla, porque sabía que le tomaría el resto de su vida para pagar todos los gastos.
Finalmente la abrió, y algo llamó su atención en el borde de la factura. Leyó estas palabras…. “Pagado por completo hace muchos años con un vaso de leche – (firmado)
Dr. Howard Kelly”.

Cuando la fruta no alcance


Una vez un grupo de tres hombres se perdieron en la montaña, y había solamente una fruta para alimentarlos a los tres; quienes casi desfallecían de hambre. Se les apareció Dios y les dijo que probaría su sabiduría, y que dependiendo de lo que mostraran les salvaría. Les preguntó entonces Dios qué podían pedirle para arreglar aquel problema. El primero dijo: “Pues aparece más comida”, Dios contestó que era una respuesta sin sabiduría, pues no se debe pedir a Dios que aparezca mágicamente la solución a los problemas sino trabajar con lo que se tiene. Dijo el segundo: “Haz que la fruta crezca para que sea suficiente”, a lo que Dios contestó que No, pues la solución no es pedir siempre multiplicación de lo que se tiene para arreglar el problema, pues el ser humano nunca queda satisfecho y por ende nunca sería suficiente. El tercero dijo entonces: “Haznos pequeños a nosotros para que la fruta nos alcance”. Dios dijo: “Has contestado bien, pues cuando el hombre se hace humilde y se empequeñece verá la prosperidad”.

La elegancia y el mundo del trabajo


No confunda la elegancia con superficialidad, falsedad o ausencia de firmeza o asertividad.

La palabra elegancia tiene su origen en la palabra latina “eligere”, que significa “escoger”, “ser elegido”.

Una persona es elegante también con su comportamiento, siendo amable, respetuoso, amigable. Así siempre será “elegida” de entre los demás. Nadie elige a una persona ruda, bruta, grotesca, grosera, maleducada.

Por lo tanto, una persona elegante y una persona educada, que sabe cómo comportarse en público, que no habla lo que no es, lo que se ve mal, que no se involucra en el chisme, que sabe cómo comportarse cuando se come; viste con modestia, no habla en voz demasiado alta, devuelve las cosas a quien le presta, no invade el espacio de otros, escucha con atención y respeto, sabe cómo decir “perdón”, “por favor”, “gracias” y “lo siento” – palabras mágicas y elegantes que no se deben olvidar en nuestro vocabulario.

Incluso la gente sencilla de una organización debe tener cuidado que su elegancia va en la dirección correcta. No debe vestirse inapropiadamente. Las mujeres con escotes demasiado atrevidos, ropa excesivamente ajustada y no apta para un entorno de trabajo. El vestir debe tener elegancia. El uso de maquillaje adecuado. Del mismo modo los hombres, con ropa que sería más apropiado para un fin de semana, chanclas, camisetas, camisas sucias, etc.

No estoy abogando por que usemos ropa cara, de diseñador o sofisticada. Me refiero al buen sentido de vestirse adecuadamente en un entorno profesional.

La elegancia es necesaria, porque todos pasamos ocho horas cada día juntos y los mejores años de vida en el trabajo. Un ambiente elegante dignifica la vida y nos convierte en seres más civilizados. La falta de civismo trae pérdidas a los negocios, mal ambiente y aleja a la gente con talento. Nadie quiere trabajar en ambientes groseros, donde la falta de educación y la ausencia de la cortesía son estándar.

Recuerde que la gente a la moda es gente sencilla, humilde, especial y por lo tanto son elegidos entre los otros. ¡Es simplemente elegante!

La idiosincrasia japonesa


La idiosincrasia japonesa esta muy enfocada al respeto y servicio a las demás personas. Desde niños los educan a ser muy considerados con los demás. Es bien visto ser atentos y serviciales.
Han llevado esta buena costumbre a grados muy altos de atención a clientes en el comercio. Algunos detalles de atención del comercio en Japón:

  1. Entrega de papeles con ambas manos: Cuando te entregan un papel siempre usan las dos manos. Tarjetas de presentación, tu tarjeta de crédito, la factura, etc. Entregar un papel con una mano es darle poca importancia a la otra persona.
  2. Empaques:
    1. Muy bien hechos. Muy profesionales al hacerlo. Muy completos.
    2. Para regalo si quieres.
    3. Compras un chocolate, lo empacan, lo meten en una bonita bolsa y le agregan un cubito de hielo seco para que se mantenga frio y no se derrita.
  3. Caravanas: Acostumbran mucho hacer caravanas, inclinar el cuerpo para saludar o despedirse de alguien. Mientras más se inclinan más respeto a esa persona.
  4. Atención al que entra a la tienda: Siempre saludan a los Clientes que entran a sus Tiendas. Es casi imposible entrar a una Tienda desapercibido.
  5. Taxistas con guantes blancos: Todos los taxis están impecables de limpios. Los taxistas usan guantes blancos. Tienen un mecanismo para que el chofer abra la puerta del Cliente que entra o sale de su taxi.
  6. Charolitas: Para recibir dinero, entregar feria y comprobante. Pones tu tarjeta de crédito en una charolita que te ofrece la dependienta con las dos manos.
  7. Entrega de bolsas en la puerta: Te entregan lo que compres saliéndose de su lugar y yendo hasta donde estás. A veces te llevan tu bolsa hasta la puerta.
  8. Uniformes completos: Casi todos usan uniformes. Completos, bien portados, impecables, cascos, guantes, etc. Trabajadores de la construcción, tránsitos, barrenderos, etc.
  9. Se llevan tu dinero o tarjeta a hacer la factura a otro lado y te la traen, para que no tengas que ir tú a la caja.
  10. 100% atentos y listos para atender. Dejan de inmediato lo que están haciendo para atenderte.
  11. Si se equivocan o cometen un error se disculpan con mucha humildad y sinceridad.
  12. La actitud de servicio es impresionante.
  13. Las recamareras dejan de hacer lo que hacen para darte los buenos días con caravanas, al pasar por el pasillo del hotel.
  14. Casi no hay colas en ningún lado.
  15. Meseros: En los restaurantes siempre esta un mesero viéndote. Sólo tienes que levantar la mano y acuden de inmediato.
  16. Hasta los sobrecitos de azúcar de las mesas los acomodan de forma ordenada y artística.

Pero lo más importante es que siempre tienen una disposición para atender extraordinaria. Te tratan como si fueras muy importante. Con mucho respeto y humildad.

Humildad personal


  • Se modesto, evita la adulación y no te jactes de lo que haces. Cuídate de la soberbia.
  • Actúa con callada y serena determinación.
  • Apóyate en los valores de la empresa para motivar.
  • Canaliza tu ambición a los logros de la empresa.
  • Enfócate en desarrollar a tu gente. Busca tu sucesor y entrénalo.
  • Responsabilízate de los malos resultados, no los adjudiques a otras personas, a la suerte o a factores externos.

Niveles ejecutivos


Los 5 niveles ejecutivos en las empresas:

  1. Individuo Capaz: Hace contribuciones productivas mediante talento, conocimiento, habilidades y buenos hábitos de trabajo.
  2. Buen Colaborador: Contribuye al logro de objetivos grupales; trabaja eficazmente con otros en un equipo.
  3. Líder Competente: Organiza a las personas para la búsqueda eficaz y eficiente de los objetivos predeterminados.
  4. Líder Eficaz: Logra el compromiso del grupo con una visión clara y convincente, y su vigorosa dedicación estimula al grupo a lograr altos estándares de desempeño.
  5. Líder Ejemplar: Desarrolla una grandeza duradera con humildad personal y férrea voluntad profesional.

Humildad personal:

  • Se modesto, evita la adulación y no te jactes de lo que haces. Cuídate de la soberbia.
  • Actúa con callada y serena determinación.
  • Apóyate en los valores de la empresa para motivar.
  • Canaliza tu ambición a los logros de la empresa.
  • Enfócate en desarrollar a tu gente. Busca tu sucesor y entrénalo.
  • Responsabilízate de los malos resultados, no los adjudiques a otras personas, a la suerte o a factores externos. Circ. I Febrero

Voluntad Profesional:

  • Genera excelentes resultados.
  • Cambia lo malo a bueno.
  • Demuestra una férrea determinación de hacer lo que sea necesario para producir los mejores resultados.
  • Fija el estándar de construir una empresa excelente para la posteridad.
  • Atribuye y reconoce el mérito de los éxitos en los demás.(CIR-IV AGO ’11)

Prioridades del Ejecutivo Nivel 5:

  1. Primero las personas: Antes que la estrategia. Encuentra las personas adecuadas y define la dirección.
  2. Fe: En que llegaran al éxito, aun en las crisis y sin perder de vista los hechos reales.
  3. Empuje constante en la misma dirección: Como una rueda que al principio cuesta trabajo moverla, pero a medida que adquiere velocidad menos.
  4. Potencializa tus ventajas: Lo que haces tú y tu empresa mejor que los demás.
  5. Obedece las reglas fundamentales del éxito económico: Ahorro, eficiencia, utilidades, prudencia, ingresos, etc.
  6. Tecnología: Selecciona lo que mejor te funcione a ti. No adoptes todo lo nuevo. Evalúa permanente nuevas tecnologías. Realiza una correcta y completa aplicación.
  7. Disciplina: En ti, en las personas y en los procesos.

Los 5 niveles ejecutivos en las empresas:


  1. Individuo Capaz: Hace contribuciones productivas mediante talento, conocimiento, habilidades y buenos hábitos de trabajo.
  2. Buen Colaborador: Contribuye al logro de objetivos grupales; trabaja eficazmente con otros en un equipo.
  3. Líder Competente: Organiza a las personas para la búsqueda eficaz y eficiente de los objetivos predeterminados.
  4. Líder Eficaz: Logra el compromiso del grupo con una visión clara y convincente, y su vigorosa dedicación estimula al grupo a lograr altos estándares de desempeño.
  5. Líder Ejemplar: Desarrolla una grandeza duradera con humildad personal y férrea voluntad profesional.

Decir la verdad


Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganar el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no permitas que olvide que la humildad es virtud que da fortaleza. Si me das humildad, no me quites la dignidad.