Si eres soberbio…


Si eres soberbio, más vale que ames la soledad. Los soberbios casi siempre acaban muy solos.

No confundas la felicidad con el deseo enfermizo de ser siempre tú quien diga la última palabra. La soberbia mata, sobre todo a la persona que la padece.

 

Lucha por educarte para que no seas inferior a los demás. Y después, lucha por seguirte educando – de verdad – para que tampoco te sientas superior.

Difícilmente encontraremos señal más clara de soberbia que la de quien considera imposible lo que no sabe explicar.

 

Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganar el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no permitas que olvide que la humildad es virtud que da fortaleza. Si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame a ver siempre la otra cara de la moneda. No me dejes inculpar a los demás por no pensar como yo. Enséñame a quererlos como a mí mismo.

Si triunfo, no me dejes caer en el orgullo, ni tampoco en la desesperación si fracaso. Más bien, recuérdame que el fracaso es la experiencia que antecede al triunfo.

Enséñame que perdonar es una manifestación de grandeza y que la venganza es señal de bajeza. Si me quitas el éxito, déjame fuerza para aprender del fracaso. Si ofendo a alguien, dame el valor necesario para pedir perdón. Y si me ofenden, dame el valor para saber perdonar.

M. Ghandi