Hay vida en tus sueños


No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo porque ésta es la hora y el mejor momento.

Desiderata


Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda la paz que puede haber en el silencio.

Siempre que sea posible y sin rendirte, llévate bien con todas las personas.

Di tu verdad claramente y con serenidad; y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante; él también tiene una historia que contar.

Evita a las personas ruidosas y agresivas; son vejaciones para el espíritu.

Si te comparas con los demás, puedes volverte vanidoso o amargado, pues siempre habrá personas mejores y peores que tú.

Disfruta de tus logros tanto como de tus planes.

Conserva el interés en tu profesión, por humilde que ésta sea; es una posesión real en los turbulentos cambios de la fortuna.

Sé precavido en los negocios, porque el mundo está lleno de sorpresas.

Pero que esto no ciegue tus ojos ante la virtud que existe; muchas personas luchan por altos ideales,

y en todas partes la vida está llena de heroísmo.

Sé tú mismo.

Sobre todo, no finjas afecto.

Tampoco seas cínico con el amor; porque, ante la aridez y el desencanto, el amor, es tan perenne como la hierba.

Acepta mansamente el consejo de la edad, y renuncia con elegancia a las cosas de la juventud.

Nutre la fortaleza de tu espíritu para que sea tu escudo ante la desgracia inesperada.

Pero no te turbes con negras fantasías.  Muchos miedos nacen del cansancio y la soledad.

Más allá de una sana disciplina, sé suave contigo mismo.

Eres una criatura del Universo, no menos que los árboles y las estrellas; tienes derecho a existir.

Y tanto si lo ves claramente como si no, el Universo evoluciona tal como debe.

Por lo tanto, vive en paz con Dios, no importa cómo Lo concibas.

Y sean cuales sean tus afanes y aspiraciones, en la ruidosa confusión de la vida, vive en paz con tu alma.

Con todos sus fraudes, su rutina y sus sueños rotos… es un mundo hermoso.

Sé alegre y… ¡Lucha por ser feliz!

Tres cosas


Hay tres cosas en la vida que una vez que pasan nunca regresan:

1. El tiempo

2. Las palabras

3. Las oportunidades

 

Hay tres cosas en la vida que pueden destruir a una persona:

1. El enojo

2. El orgullo

3. No perdonar

 

Hay tres cosas en la vida que usted nunca debe de perder:

1. La esperanza

2. La paz

3. La honestidad

 

Hay tres cosas en la vida de mayor valor:

1. El amor

2. La bondad

3. La familia y los amigos

 

Hay tres cosas en la vida que no son seguras:

1. La fortuna

2. El éxito

3. Los sueños

 

Hay tres cosas en la vida que forman a una persona:

1. El compromiso

2. El trabajo duro

3. La sinceridad

¿En qué te enfocas?


Al inicio de una conferencia sobre estrés, el disertante colgó frente al público una gran hoja de papel blanco. Con un marcador negro dibujó luego una mancha irregular

“¿Qué ven aquí?”, preguntó.

Uno tras otro, los presentes fueron contestando: “Una mancha negra”.

“Eso supuse”, dijo el orador. “Ninguno de ustedes se enfocó en la hoja blanca, aunque tiene una superficie mucho mayor. Precisamente de eso hablaremos esta noche”.

¿Cuál es la conversación en la que te enfocas más asiduamente? , ¿en todo lo que tienes o en lo poco que te falta?, ¿en todo lo que sabes o en lo mucho que no dominas?, ¿en todo lo que puedes o en lo que te gustaría pero no te sale?

 

Depende cuál sea la conversación en la que te enfoques, será el estado de ánimo que estarás transitando.

 

“La emoción que sientes no existe por si sola sino por la explicación que tu le das”. Y de acuerdo con el estado de ánimo que estés transitando, será la predisposición a la acción que tendrás. Y de acuerdo con tu manera de accionar los resultados que estarás obteniendo. ¿Qué, no te gustan los resultados? La clave es la conversación.

 

Veamos, piensa en tu situación, en la conversación que te separa de tus resultados. Piensa en tus mejores razones, en esas que estás seguro nadie puede dar vuelta y ahora te pido que leas lo siguiente:

 

Después de la primera prueba artística de Fred Astaire, el informe de  director de pruebas de la M.G .M. fechado en 1933, decía: “¡No sabe actuar!”

¿Qué te parece que hizo Fred Astaire después de semejante declaración?

Imagínalo por sus resultados.

 

Louis May Alocott, la autora de Mujercitas, era impulsada por su familia a conseguir trabajo como mucama o costurera. ¿Escuchó los juicios de su familia o lo que decía su conversación interna?

 

Beethoven tocaba mal el violín y su profesor consideraba que no tenía futuro como compositor. Como era sordo no pudo escuchar esta crítica, ¡qué suerte!

 

Los padres del famoso cantante Enrico Caruso querían que fuera ingeniero. Su profesor decía que no tenía voz y que no podía cantar. ¿Qué lo habrá motivado a seguir intentándolo?

 

Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución abandonó la carrera médica mientras el padre le decía: “Lo único que te interesa es capturar ratas”. ¿De qué otra manera hubiera podido entender su interés por las ratas?

 

El director de un diario despidió a Walt Disney por falta de ideas. Walt Disney quebró varias veces antes de construir Disneylandia.

¿Alguna vez pensaste que para concretar eso alguien antes tuvo que soñar en supergrande, casi te diría delirar conciente?

 

Albert Einstein no habló hasta los cuatro años y no leyó hasta los siete. Su maestra lo describió como mentalmente lento, insociable y encerrado siempre en sueños tontos.

 

¿Alguna vez alguien dijo que tus sueños son tontos?

 

Henry Ford fracasó y quebró cinco veces hasta que finalmente tuvo éxito. ¿Te parece que Ford pensó que era un fracasado o simplemente consideró a sus errores como espacios de aprendizaje?

 

Winston Churchill no aprobó sexto grado. Llegó a Primer Ministro recién a los sesenta y dos años, luego de una vida de derrotas y reveses e hizo sus mayores contribuciones cuando era un hombre mayor.

 

¿Todavía estas a tiempo?

 

Dieciocho editores rechazaron el cuento de Richard Bach Juan Salvador Gaviota, antes de que Macmillan lo publicara finalmente en 1970. Cinco años después había vendido más de siete millones de ejemplares solamente en los Estados Unidos.

 

¿No te pasa que a veces te das cuenta que los otros son los que se la pierden?

 

Después de haber leído esto, ¿todavía te parecen válidas tus explicaciones y tus razones para no alcanzar tus resultados?

 

“Una de las cosas más valiosas que he aprendido es que no siempre tengo que tener razón.”

JEFFREY B. SWARTZ.

 

¿En que te vas a enfocar? ¿Qué te puede llevar hacia los resultados extraordinarios?

 

“Tu puedes tener excusas o puedes tener resultados. Lamentablemente lo que no puedes tener son las dos cosas a la vez.”

No es lo que dicen los demás, tampoco tus circunstancias, sólo tu conversación.

 

Es tu hoja en blanco donde cada día puedes escribir lo que quieres y si lo que tienes escrito no te gusta, sabes que puedes dar vuelta la hoja.

 

“La persona que realmente quiere hacer algo encuentra la forma de hacerlo.

Los demás encuentran razones y excusas.”

 

El valor te pone en contacto con la conversación interna y te asiste a desarticular la manera que ella te frena. También te asiste abriéndote al aprendizaje para adecuarte a los cambios del contexto mientras amplías la interpretación que haces para ver las cosas de otra manera. Te posiciona para comprometerte con tus objetivos mientras planificas y accionas hacia las metas aprovechando tus recursos y tus talentos personales para transformar en oportunidades los problemas dándole más sentido a lo que haces.

 

¿Cuándo le vas a poner algo de valor a tu vida?

¿Cuándo quieres estar parado en tus sueños?

“Nadie que haya alcanzado el éxito lo ha hecho dando excusas