Saber perdonar


Enséñame que perdonar es una manifestación de grandeza y que la venganza es señal de bajeza. Si me quitas el éxito, déjame fuerza para aprender del fracaso. Si ofendo a alguien, dame el valor necesario para pedir perdón. Y si me ofenden, dame el valor para saber perdonar.

El valor


El valor te pone en contacto con la conversación interna y te asiste a desarticular la manera que ella te frena. También te asiste abriéndote al aprendizaje para adecuarte a los cambios del contexto mientras amplías la interpretación que haces para ver las cosas de otra manera. Te posiciona para comprometerte con tus objetivos mientras planificas y accionas hacia las metas aprovechando tus recursos y tus talentos personales para transformar en oportunidades los problemas dándole más sentido a lo que haces.

Sr. Winston Churchill


Primer Ministro de Inglaterra. Premio Nobel de Literatura 1953.

“Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.”

“La falla de nuestra época consiste en que sus  hombres no quieren ser útiles sino importantes”.

“Las actitudes son más importantes que las aptitudes”.

“Tu creas tu propio universo durante el camino”

“Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad; un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad”.

“Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar”.

“Pasé más de la mitad de mi vida preocupándome por cosas que jamás iban a ocurrir”.

“El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”.

“Personalmente siempre estoy dispuesto a aprender, aunque no siempre me gusta que me den lecciones”.

 

Cuando Churchill cumplió 80 años un periodista menor de 30 fue a fotografiarlo y le dijo:- Sir Winston, espero fotografiarlo nuevamente cuando usted cumpla 90 años.

Churchill respondió:

¿Por qué no? ¡Ud. parece bastante saludable!

 

Shaw: “Estimado Winston Churchil y muy digno primer ministro: Tengo el honor de  invitarlo al estreno de mi obra Pigmalión. Venga y traiga un amigo… si lo tiene”.

Firmado  Bernard Shaw.

Respuesta: “Agradezco al ilustre escritor la honrosa invitación. Infelizmente no podré concurrir a la primera presentación. Iré a la segunda… si la hay”.

Firmado  Winston Churchill.

 

Sucedió en el Parlamento inglés. Fue durante uno de los discursos de Churchill en el que una diputada de la oposición, pidió la palabra.

Todos sabían que a Churchill no le gustaba que interrumpiesen sus discursos. Pero la palabra le fue dada a la diputada y ella dijo en tono alto y claro:

Sr. Ministro, si Vuestra Excelencia fuese mi marido, yo pondría veneno en su café!’

Churchill, con mucha calma, se quitó los lentes, y en aquel silencio en el que todos estaban esperando la respuesta exclamó:

¡Y si yo fuese su marido, me tomaba ese café!

Tolerancia


Cuando el otro no acaba su trabajo, digo que es perezoso.

Cuando yo no acabo mi trabajo, es que estoy demasiado ocupado.

 

Cuando el otro habla de alguien, es maledicencia.

Cuando lo hago yo, es crítica constructiva.

 

Cuando el otro defiende su punto de vista, es un terco.

Cuando yo defiendo mi punto de vista, tengo firmeza.

 

Cuando el otro no me habla, es una afrenta.

Cuando yo no le hablo, es un simple olvido.

 

Cuando el otro necesita mucho tiempo para hacer cualquier cosa, es lento.

Cuando yo necesito mucho tiempo para hacer cualquier cosa, soy cuidadoso.

 

Cuando el otro es amable, algo está tramando.

Cuando yo soy amable, soy maravilloso.

 

Cuando el otro ve los dos aspectos de una cuestión, es oportunista.

Cuando yo veo los dos aspectos de una cuestión, soy inteligente.

 

Cuando el otro es rápido haciendo cualquier cosa, es negligente.

Cuando yo soy rápido haciendo cualquier cosa, soy hábil.

 

Cuando el otro defiende sus derechos es un egoísta.

Cuando yo defiendo mis derechos, demuestro tener carácter.

 

Cuando el otro hace cualquier cosa sin que se le pida, es un entrometido.

Cuando yo hago cualquier cosa sin que se me pida, tengo iniciativa.

 

Se tan comprensivo con el otro como contigo mismo.

Las siete maravillas del mundo


A un grupo de estudiantes de escuela primaria se les pidió que listaran lo que ellos pensaban eran las ” 7 maravillas del Mundo moderno o actuales”. A pesar de ciertas diferencias, los siguientes fueron los que más votos recibieron:

1. Las Pirámides de Egipto2. El Taj Mahal3. El Gran Cañón de Colorado 4. El Canal de Panamá 5. El Edificio Empire State 6. La Basílica de San Pedro  7. La Gran Muralla China

Mientras contaba los votos, la maestra notó que había una niña que no había terminado de listar sus sugerencias.

Así que le preguntó si estaba teniendo problemas con su lista, a  lo que la niña respondió: “Si, un poquito. No puedo terminar de decidirme pues hay muchas.”

La maestra le dijo: “Bueno, léenos lo que tienes hasta ahora y a lo mejor te podemos ayudar”.

La niña lo pensó un instante, pero luego leyó: Yo pienso que las siete maravillas del mundo son:

1.- Poder ver.

2.- Poder oir.

3.- Poder tocar.

4.- Poder probar.

5.- Poder sentir.

6.- Poder reir.

7.- Poder amar.

El salón se silenció a tal punto que si se hubiera caído un alfiler, se hubiera escuchado. Las cosas simples y ordinarias y que nosotros tomamos como triviales, ¡son sencillamente maravillosas!

Entrevista a Rita Levi-Montalcini – Neuróloga, PREMIO NOBEL DE MEDICINA


– ¿Cómo celebrará sus 100 años?

Ah, no sé si viviré, y además no me placen las celebraciones. ¡Lo que me interesa y me da placer es lo que hago cada día!

– ¿Y qué hace?

Trabajo para becar a niñas africanas para que estudien y prosperen ellas y sus países. Y sigo investigando, sigo  pensando…

– ¿No se jubila?

¡Jamás! ¡La jubilación está destruyendo cerebros! Mucha gente se jubila, y se abandona… Y eso mata su cerebro. Y enferma.

– ¿Y cómo anda su cerebro?

¡Igual que a mis 20 años! No noto diferencia en ilusiones ni en capacidad*. Mañana vuelo a un congreso médico…

– Pero algún límite genético habrá…

No. Mi cerebro pronto tendrá un siglo…, pero no conoce la senilidad. El cuerpo se me arruga, ¡pero no el  cerebro!

– ¿Cómo lo hace?

Gozamos de gran plasticidad neuronal: aunque mueran neuronas, las restantes se reorganizan para mantener las mismas funciones, ¡pero para ello se requiere estimularlas!

– Ayúdeme a hacerlo.

Mantén tu cerebro ilusionado, activo, hazlo funcionar, y nunca se degenerará.

– ¿Y viviré más años?

Vivirá mejor los años que viva, que eso es lo interesante. La clave es mantener curiosidades, empeños, tener pasiones…

– La suya fue la investigación científica…

Sí, y sigue siéndolo.

– Descubrió cómo crecen y se renuevan las células del sistema nervioso…

Sí, en 1942: lo llamé Nerve Growth Factor (NGF, Factor de Crecimiento Nervioso), y durante casi medio siglo estuvo en entredicho, ¡hasta que se reconoció su validez y en 1986 me dieron por ello el premio Nobel!

– ¿Cómo fue que una chica italiana de los años veinte se convirtió en neurocientífica?

Desde niña tuve el empeño de estudiar. Mi padre quería casarme, que fuese buena esposa, buena madre… Y yo me negué. Me planté y le confesé que quería estudiar…

– Qué disgusto para papá, ¿no?

Sí. Pero es que yo no tenía una infancia feliz: me sentía patito feo, tonta y poca cosa… Mis hermanos mayores eran muy brillantes, y yo me sentía inferior…

– Veo que convirtió eso en un estímulo…

Me estimuló también el ejemplo del médico Albert Schweitzer, que estaba en África para paliar la lepra. Deseé ayudar a  los que sufren, ¡ése era mi gran sueño…!

– Y lo ha hecho…, con su ciencia.

Y, hoy, ayudando a niñas de África para que estudien. Luchamos contra la enfermedad, sí, ¡pero todo mejorará si acaba la opresión de la mujer en esos países…!

– ¿Existen diferencias entre el cerebro del hombre y el de la mujer?

Sólo en las funciones cerebrales relacionadas con las emociones, vinculadas al sistema endocrino. Pero en cuanto a las funciones cognitivas, no hay diferencia alguna.

– ¿Por qué todavía hay pocas científicas?

¡No es así! ¡Muchos hallazgos científicos atribuidos a hombres los hicieron en verdad sus hermanas, esposas e hijas!

– ¿De veras?

No se admitía la inteligencia femenina, y la dejaban en la sombra. Hoy, felizmente, hay más mujeres que hombres en la investigación científica: ¡las herederas de Hipatia!

– La sabia alejandrina del siglo IV…

Ya no acabaremos asesinadas en la calle, como ella. Desde luego, el mundo ha mejorado algo…

– Nadie ha intentado asesinarla a usted…

Durante el fascismo, Mussolini quiso imitar a Hitler en la persecución de judíos…, y tuve que ocultarme por un tiempo. Pero no dejé de investigar:

monté mi laboratorio en mi dormitorio… ¡y descubrí la apoptosis, que es la muerte programada de las células!

– ¿Por qué hay tan alto porcentaje de judíos entre científicos e intelectuales?

La exclusión fomentó entre los judíos los trabajos intelectivos: pueden prohibírtelo todo, ¡pero no que pienses! Y es cierto que hay muchos judíos entre los premios Nobel…

– ¿Cómo se explica usted la locura nazi?

Hitler y Mussolini supieron hablar a las masas, en las que siempre predomina el cerebro emocional sobre el intelectual. ¡Manejaron emociones, no razones!*

– ¿La ideología es emoción, es sinrazón?

La razón es hija de la imperfección. En los invertebrados todo está  programado: son perfectos. ¡Nosotros, no! Y, al ser  imperfectos, hemos recurrido a la razón, a los valores éticos: ¡discernir entre el bien y el mal es el más alto grado de la evolución darwiniana!

– ¿Nunca se ha casado, no ha tenido hijos?

No. Entré en la jungla del sistema nervioso ¡y quedé tan fascinada por su belleza que decidí dedicarle todo mi tiempo, mi vida!

– ¿Lograremos un día curar el alzheimer, el parkinson, la demencia senil…?

Curar… Lo que lograremos será frenar, retrasar, minimizar todas esas enfermedades.

– ¿Cuál es hoy su gran sueño?

Que un día logremos utilizar al máximo la capacidad cognitiva de nuestros cerebros.

– ¿Qué ha sido lo mejor de su vida?

Ayudar a los demás.

– ¿Qué haría hoy si tuviese 20 años?

¡Pero si estoy haciéndolo! Ayudo a otros a ayudarse a sí mismos.

Ser, hacer y tener


Para tener, primero hay que hacer. Para hacer, antes hay que ser.

Trabaja en tu ser, como quieres ser, que cualidades quieres tener, que habilidades, que conocimientos, que valores, que capacidades, etc.

Como las vas a adquirir, donde vas a aprender, quien te va a enseñar, que vas a estudiar, en que vas a trabajar, etc.

Ya que seas, podrás hacer.

Hacer un trabajo, un proyecto, lograr una meta, una empresa, etc.

Ya que hagas tendrás.

Tendrás prestigio, fama, ingresos, capital, tranquilidad, bienes, comodidades, etc.

Respeto


El respeto no es miedo, ni temor, es la capacidad de ver a las personas como son, estar conscientes de su carácter único como individuos. Así, el respeto implica la ausencia de cualquier tipo de  explotación: “me interesa que las personas crezcan y se desarrollen por su propio bien, empleando su propio estilo de hacerlo y no para el propósito de servirme”.

Comunicación


Comunicación = Saber igual. Saber lo mismo. Si estamos comunicados los 2 sabemos lo mismo.

Que es el poderoso escuchar?:

1. Comprender lo que te dicen, no solo oír.

2. Preguntar si no entiendes.

3. Empatía = Sentir lo que el otro siente.

4. Checar si entendiste bien diciéndole lo que entendiste.

5. Estar abierto a cuando quiera platicar contigo.

6. Escucharlo sin distracciones.

7. No juzgarlo, tratar de entender lo que te dice y porque.