Familia, lugar del perdón


FAMILIA, LUGAR DE PERDÓN …
No hay familia perfecta. No tenemos padres perfectos, no somos perfectos, no nos casamos con una persona perfecta ni tenemos hijos perfectos. Tenemos quejas de los demás. Decepcionamos unos a otros. Por eso, no hay matrimonio sano ni familia sana sin el ejercicio del perdón. El perdón es vital para nuestra salud emocional y la supervivencia espiritual. Sin perdón la familia se convierte en una arena de conflictos y un reducto de penas.
Sin perdón la familia se enferma. El perdón es la asepsia del alma, la limpieza de la mente y la alforria del corazón. Quien no perdona no tiene paz en el alma ni comunión con Dios. La pena es un veneno que intoxica y mata. Guardar el dolor en el corazón es un gesto autodestructivo. Es autofagia. El que no perdona se enferma física, emocional y espiritualmente.
Y por eso la familia necesita ser lugar de vida y no de muerte; El territorio de cura y no de enfermedad; El escenario de perdón y no la culpa. El perdón trae alegría donde la pena produjo tristeza; En la que el dolor causó la enfermedad.
Papa Francisco.

Agradece por todo


Mira cabron, pa´que dejes de andar jodido y jodiendo,  te voy a dar unos cuantos consejos  pa’que vivas bien, y no nomás sobrevivas ¡Mírame a mí!, que me sigo riendo:

Agradece por todo, no te quejes, dale gracias a Dios que estás, que sigues, que vives…mientras  a otra bola de pendejos,  ¡ya se las cargó la chingada!

Cuando puedas comer, come.
Cuando puedas dormir, duerme.
Cuando puedas disfrutar, disfruta.
Cuando puedas trabajar, trabaja.
Y si aún puedes, échate unos pinches tragos, juega dominó, haz el amor y chifla en la regadera.

Da gracias a Dios porque tienes salud.
No te la pases quejando.
No mijito, altas y bajas siempre han habido y siempre habrán.

Si en la noche no puedes dormir, y estás vuelta y vuelta en la pinche cama, ¡Pos’ párate! y ponte a hacer algo, arregla un cajón, escribe una carta, ponte a leer, a orar, si te quedas acostado, con los ojos pelones vas pensar ¡puras pendejadas! y lo peor es que después las haces.

Los problemas grandotes, que son del mundo y que salen en la tele, ésos mijo… mándalos a la chingada, no los vas a arreglar tú.

​N​i les entiendes, no te hagas pendejo.
Deja que los que pueden, los arreglen.

Pero tú arregla los que sí están en tus manos.
Si te dan, agarra todo.

Aprovéchalo, así sea un chingadazo, un beso o una pendejadita,  porque no sabes de qué forma te llegan; así que tú ¡Agarra y no te apendejes!

¡Ah!, pero eso si: ¡No agarres lo que no es tuyo! cada quien tiene lo suyo, lo que se gana y lo que se merece.

Lo que hagas, ¡hazlo con ganas!, y hazlo bien o no lo hagas.
Y olvídate de las envidias, tú a lo tuyo, porque nunca sabes cuando vas a valer madre.

Cuídate de los cabrones y aléjate de los pendejos… fíjate bien como son, porque hay un chingo, conócelos bien, pa’ que nunca seas como ellos.

Ayuda y escucha a tus amigos, no hables mal de nadie.

Sé orgulloso, pero no arrogante ni prepotente.
Sé humilde, pero no agachado.
Sé valiente, pero no imprudente.

Cuando ganes, sonríe, cuando pierdas, no armes un pedo, y si te da la gana… llora.
Se vale, pa’ que se te quite la impotencia.
Pero luego luego, afánate en otra cosa.

Nunca te preocupes por lo que no tienes, por lo que no puedes comprar, cuanto cabrón, que tiene todo, caen en el bote o en el hospital, son bien espantados e inseguros, tú tienes algo más valioso que es tu gente y tu salud…

Esos otros, tendrán todo pero ¡No tienen madre!

Manda a la chingada a la muerte, que sea ella la que se preocupe por no poder llevarte, y no tú porque ya te va a  llevar.

Mijo: Si la vida te da limones… pide tequila y sal…
¡No te pongas a hacer limonada! No seas pendejo..
Vive​.

¿Cómo se es feliz?


¿Cómo se es feliz?:
  1. Encontrando el sentido de tu vida. ¿Para que vives?. Tu lo inventas y lo decides.
  2. Poniéndote en el rumbo que te lleve a el.
  3. El rumbo es una dirección, no un punto de llegada, es inalcanzable.
  4. El sentido de la vida lo da el camino, no la llegada. Al llegar, se acaba el juego.

Esta vida se va a ir rápido


Esta vida se va a ir rápido:
No pelees  con la gente.
No critiques.
No te quejes.
No pierda el sueño por las cuentas.
No dejes de besar a tus amores.
Ten tus perros más cerca.
No guardes las copas por mucho tiempo.
Utiliza la nueva vajilla.
Gasta tus tenis favoritos.
Repite tus ropas favoritas.
Escapate de vez en cuando.
Llama ahora.
Perdona ahora.
Perdona más.
Abraza más.
Vive más intensamente y deja el resto en las manos de Dios.