Una persona elegante y educada


Una persona elegante y una persona educada, que sabe cómo comportarse en público, que no habla lo que no es, lo que se ve mal, que no se involucra en el chisme, que sabe cómo comportarse cuando se come; viste con modestia, no habla en voz demasiado alta, devuelve las cosas a quien le presta, no invade el espacio de otros, escucha con atención y respeto, sabe cómo decir “perdón”, “por favor”, “gracias” y “lo siento” – palabras mágicas y elegantes que no se deben olvidar en nuestro vocabulario.