Estrategias de autogestión

- Respirar correctamente: 

En situaciones, en vez de llenar por completo nuestros pulmones, solemos respirar entrecortadamente.

Nuestro cerebro necesita del oxígeno.

La falta de oxígeno nos impide concentrarnos y nos deprime.

Respirar profundamente nos calma y nos hace sentir bien.

- Hacer una lista de emociones y razones: 

Muchas veces permitimos que las emociones tomen un rumbo, mientras que la razón nos jala para que vayamos al lado contrario.

En estos casos, lo mejor es hacer una lista que distinga el lado emocional del lado racional del argumento.

Esto nos permitirá aclarar nuestra mente.

- Hacer que nuestros objetivos sean públicos: 

No hay nada que nos motive más a cumplir con nuestros objetivos que hacerlos públicos.

- Contar hasta diez: 

Cuando nos estamos sintiendo frustrados o molestos, lo que debemos hacer es contar lentamente hasta diez mientras respiramos profundamente.

Esto nos relajará y nos permitirá tomar mejores decisiones.

- Hablarlo con la almohada: 

Algunas situaciones nos llenan de tal ansiedad que tratamos inmediatamente de hacer lo necesario para superarlas.

Pero con frecuencia todo lo que necesitamos para controlar la situación es esperar un día, una semana o un mes.

- Hablar con un experto en autogestión: 

Nunca aprendimos ciertas habilidades, nadie nos enseño.

No hay nada como aprender directamente los trucos de los expertos.

- Reír más: 

Cuando reímos, nuestra cara le envía señales al cerebro de que estamos felices.

Por tanto, cuando estamos en una situación difícil, lo mejor es tratar de reír, pues esto contrarresta el estado emocional negativo.

- Reservar tiempo al día para resolver problemas: 

No siempre estamos en las mejores condiciones para tomar decisiones.

Es importante que reservemos un poco del mejor tiempo, en el que nos dediquemos a resolver problemas.

- Asumir el control de nuestra voz interior:

* Convertir los “yo nunca” o “yo siempre” en “a veces”.

* Convertir los juicios críticos (“soy un idiota”) en juicios de hechos (“cometí un error”).

* Aceptar nuestra responsabilidad ante los errores.

- Visualizar que tenemos éxito: 

A nuestro cerebro le cuesta distinguir entre lo que vemos y lo que imaginamos.

Visualizar que estamos gestionando bien nuestras emociones es una buena manera de convertir todas estas habilidades en hábitos.

- Aprender a dormir:

* Exponernos 20 minutos a la luz solar de la mañana: esto nos permitirá dormirnos con mayor facilidad en la noche.

* Apagar la computadora al menos dos horas antes de dormirnos.

* No hacer en la cama otra cosa que dormir: nada de TV, etc.

* Evitar la cafeína, sobre todo en la noche.

- Concentrarnos no en nuestras limitaciones sino en nuestras libertades: 

A veces no es posible cambiar una situación, pero no significa que debamos rendirnos.

Cuando sentimos que no tenemos control sobre una situación, nos desmoralizamos.

Debemos destinar nuestras energías a aquello que sí podemos controlar.

- Mantener la sincronía: 

Entre nuestras emociones y nuestro lenguaje corporal.

De lo contrario, quiere decir que las emociones se han apoderado de nosotros.

Para mantener la sincronía debemos dejar de lado nuestras emociones y concentrarnos en lo que estamos haciendo.

- Hablar con alguien que no esté involucrado emocionalmente en nuestro problema: 

Alguien que sea de confianza y que nos haga sentir bien.

Dicha persona nos permitirá ver las cosas desde otra perspectiva.

- Aprender de los demás: 

A veces nos ponemos a la defensiva apenas comenzamos una conversación.

Tal vez nos están criticando o están cuestionando nuestros motivos.

Lo cierto es que en vez de ponernos molestos deberíamos tratar de aprender una lección.

- Refrescar nuestra mente: 

Nadie pone en duda los beneficios físicos de hacer ejercicio.

Lo que poca gente sabe es que el ejercicio también es beneficioso para la mente.

- Aceptar que el cambio está a la vuelta de la esquina: 

La idea es prepararnos para el cambio, prevenir.

Pensar en las posibles consecuencias de los cambios antes de que estos nos tomen por sorpresa.

Aprender a conocernos bajo estrés

El cuerpo nos da muchas señales de que estamos estresados. Unos sienten malestar estomacal y otros sufren de jaqueca. Es importante que sepamos identificar estas señales antes de que el estrés cause mayores estragos.

Buscar retroalimentación

Todo lo que vemos debe primero pasar por nuestros lentes. El problema es que estos están manchados con todas nuestras experiencias, creencias y estados emocionales. Por tanto, es importante pedirles su opinión a los demás.

Revisar nuestra apariencia

Nuestra apariencia refleja lo que estamos sintiendo. Una manera de saber lo que estamos sintiendo es revisar nuestra apariencia. Nos permitirá entender nuestras emociones antes de que estas dicten el tono de la jornada.

Revisar nuestros valores

¿Nuestros valores están en armonía con nuestra manera de comportarnos?
Siempre debemos tener nuestros valores presentes, pues esto nos permitirá delimitar nuestras reacciones.

Preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos

¿Recuerda la primera vez que reaccionó así? ¿Hay algún parecido con otra situación? Mientras más entendamos por qué hacemos lo que hacemos, estaremos mejor equipados para evitar que las emociones se roben el espectáculo.

No dejarse engañar por el buen humor

La emoción y la energía que sentimos cuando estamos de buen humor pueden pintarnos las cosas mejor de lo que son. Y esto puede llevarnos a tomar decisiones de manera impulsiva.

El ser humano

El ser humano construye su futuro día a día mediante sus pensamientos, palabras y acciones, y estas a su vez van moldeando el presente, que este nuevo año nos brinde paz, amor, salud, armonía, unión, felicidad y prosperidad.

Mirar hacia atrás

Si nos detenemos por un momento y hacemos una pausa para mirar hacia atrás, podremos darnos cuenta que nos encontramos exactamente donde nos han traído nuestras acciones pasadas.

Si nos detenemos por un momento

Si nos detenemos por un momento y hacemos una pausa para mirar hacia atrás, podremos darnos cuenta que nos encontramos exactamente donde nos han traído nuestras acciones pasadas. El ser humano construye su futuro día a día mediante sus pensamientos, palabras y acciones, y estas a su vez van moldeando el presente, que este nuevo año nos brinde paz, amor, salud, armonía, unión, felicidad y prosperidad.

No dejarse engañar

No dejarse engañar por el mal humor, cuando nos sentimos de mal humor, empezamos a verlo todo bajo una nube negra. En parte sabemos que no todo está tan mal, pero nuestro cerebro no nos escucha. Por tanto, este no es un buen momento para discutir o decidir.

Hacer un diario

Hacer un diario de nuestras emociones, escribir un diario nos permite identificar nuestras tendencias con mayor facilidad.

Mirarnos desde arriba

Mirarnos desde arriba, como si fuéramos halcones. Esto nos permitirá desarrollar una mejor comprensión de nuestras emociones. Lo que debemos hacer es calmarnos y captar lo que está sucediendo para que nuestro cerebro cuente con la información necesaria.