Encontrando la felicidad

Califica esta frase

Una dama bella y elegantemente vestida como señora, fue a ver a su psiquiatra diciendo que se sentía infeliz y que su vida estaba vacía y no tenía sentido.

El psiquiatra llamó a la anciana que limpiaba los pisos de la oficina y luego le dijo a la señora rica:

-«Voy a pedirle a María que te cuente cómo encontró la felicidad. Lo único que quiero es que la escuches».

Así que la anciana dejó su escoba, se sentó en una silla y contó su historia:

-«Bueno, mi esposo murió de malaria y tres meses después a mi hijo único lo mató un auto. No tenía a nadie, no me quedaba nada. No pude dormir, no pude comer, nunca le sonreí a alguien, incluso pensé en quitarme la vida. Una noche un gatito me siguió a casa desde el trabajo. De alguna manera sentí pena por ese gatito. Hacía frío afuera, así que decidí dejar entrar al gatito. Le compré un poco de leche, y el gatito limpió el plato. Entonces ronroneó y se frotó contra mi pierna y, por primera vez en meses, sonreí. Entonces me detuve a pensar, si ayudar a un gatito podía hacerme sonreír, tal vez haciendo algo por la gente podría hacerme feliz. Así que al día siguiente horneé unas galletas y las lleve a un vecino que estaba en cama enfermo. Todos los días trataba de hacer algo bueno por alguien. Me hizo tan feliz verlos felices. Hoy en día, no conozco a nadie que duerma y coma mejor que yo. He encontrado la felicidad, al dársela a los demás».

Cuando escuchó eso, la señora rica lloró. Tenía todo lo que el dinero podía comprar, pero había perdido las cosas que el dinero no puede comprar.

La belleza de la vida no depende de lo feliz que seas; sino de lo felices que otros pueden ser por ti.
La felicidad no es un destino, es un viaje.
La felicidad no es mañana, es ahora.
La felicidad no es una condición, es una decisión.
La felicidad es lo que eres, ¡no lo que tienes!